Dentro de los mecanismos para propiciar la salud del ganado bovino se recurre a la vacunación contra virus y bacterias, para así, junto a otras medidas como la adecuada alimentación y provisión de agua fresca y espacios ventilados, mantener la bioseguridad en todos los ámbitos y la presencia de personal especializado, como médicos veterinarios, para garantizar su productividad y la no transmisión de las que son zoonóticas a los seres humanos.
En Venezuela, explica Camilo Arce, médico veterinario de ejercicio libre, ejecutor de los programas de erradicación y control de brucelosis y tuberculosis bovina, docente de la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Centrales Rómulo Gallegos (Unerg) y quien durante 10 años ejerció como técnico adscrito a la dirección de Salud Animal del Instituto Nacional de Salud Agrícola Integral (Insai) son obligatorias tres vacunas para todos los bovinos: fiebre aftosa, rabia y brucelosis.
Fiebre aftosa
En el caso de la fiebre aftosa, la vacunación se realiza durante dos períodos al año, en un ciclo de 45 días (anteriormente era de 60 días), cuando lo indique la autoridad sanitaria correspondiente (en este caso el Insai) y es obligatoria para todos los rebaños de producción bovina. , aclara el experto.
Cuando nos referimos a los bovinos estamos hablando de bóvidos, o sea, vacas, toros y becerros. Y, aparte de eso, de búfalos, butoro, búfala y todo su sistema de cría: bumaute, bumauta, bucerro, bucerra. Todo ese conglomerado de familia, lo que es el búfalo en sus diferentes grupos etarios
Aclara el experto.
Esa vacunación es esencial también para
Alcanzar la certificación de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) como país libre de Fiebre Aftosa con vacunación, un reconocimiento que fortalecería la productividad de nuestros rebaños y abriría nuevas oportunidades para el comercio internacional de productos pecuarios venezolanos
Según se indica en el portal de la Asociación Venezolana de la Industria de Salud Animal (Avisa), en el mes de junio de 2025, cuando se inició el ciclo anual de vacunación de fiebre aftosa en el país (avisavenezuela.org).
En teoría, la vacunación debería empezar después que el animal tenga una buena exposición y suministro de anticuerpos calostrales. Que cuando nazcan los becerros y bucerros, lo primero que se les suministre sea la leche materna, el calostro. En principio, se debería evitar vacunar en ese periodo comprendido desde sus primeros días de nacimiento hasta los tres meses, en función de que los anticuerpos que se suministran con este medicamento, no interfieran con los que le aporta la madre de manera pasiva
Indica Arce.
Pero la realidad es otra: todo animal que nazca, si en el momento existe una campaña de vacunación, es vacunado, con intención de garantizar una cobertura más o menos homogénea en los rebaños y que no quede nadie sin esa inmunización, aparte que la vacuna es un instrumento de control de enfermedades y es usado como también mecanismo de erradicación en los bovinos
Añade el médico veterinario y docente, que en
Venezuela dicha campaña contra la fiebre aftosa se rige por una resolución publicada en Gaceta Oficial y es obligatoria la vacunación de los rebaños bufalinos y bóvidos, aunque los dos son bóvidos en realidad. La fiebre aftosa se coloca dos veces al año, a inicios del invierno, y a finalizar el mismo, que son los momentos donde se hacen vaquerías, en los que se congrega la mayor cantidad de animales. Tiene que ser en campaña, únicamente se puede vacunar en ese período que establece la ley, ya que eso tiene implicaciones técnicas sobre la circulación viral
La justificación es que si se toma y vacuna una gran masa animal, en un período corto de tiempo, se acorrala el virus, evitando que se multiplique, se divida y se propague. Si se deja libremente la vacunación durante todo el año de esa enfermedad, se ha demostrado de que el virus de fiebre aftosa continúa su flujo, no tiene restricciones, permanece circulando en las poblaciones. Por eso la vacunación es justamente en 2 períodos del año y tiene que ser masiva para que sea efectiva
Añade Arce.
Como contexto se debe señalar que en 1951, los países de la Organización de los Estados Americanos (OEA) solicitaron a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) apoyo para combatir la fiebre aftosa en el continente.
Desde entonces, PANAFTOSA/SPV promueve la cooperación técnica permanente con los países de las Américas, con el objetivo de desarrollar y fortalecer iniciativas nacionales y regionales para erradicar, prevenir y prepararse ante una posible reintroducción de la enfermedad
Se indica en el portal www.paho.org. Esta cooperación para un sistema de vigilancia, erradicación, prevención, capacitación y apoyo laboratorial también se expresó en organismos de cooperación regional, como la Comisión Sudamericana de Lucha Contra la Fiebre Aftosa (Cosalfa) y el Comité Hemisférico para la Erradicación de la Fiebre Aftosa (Cohefa), junto con acciones regionales de apoyo a los países, como la Comisión Regional de Seguimiento del Plan Nacional para la Erradicación de la Fiebre Aftosa en Venezuela (Profa).
La temida rabia
Otra enfermedad no menos dañina e importante a prevenir en el país es la rabia, para la cual es obligatoria la vacunación, más no se realiza en campañas, sino que puede aplicarse durante todo el año, por parte de productores, con la asistencia de personal especializado como los veterinarios, preferiblemente.
Indica el experto que a diferencia de otros países como por ejemplo Estados Unidos, donde la fauna silvestre es relativamente poca en las áreas turísticas y poco pobladas como los desiertos, esta es vacunada y así se evita la transmisión a animales de corral o domésticos. Pero en Venezuela, al ser un país tropical, con mucha fauna endémica, que puede estar contagiada con el virus, se hace muy complejo que pueda ser vacunada y por tanto se debe mantener la inmunización anual también en bovinos y bóvidos.
De aquí que el doctor Camilo Arce explique que
Nuestra fauna es un reservorio también de enfermedades, no solamente de rabia sino muchísimas más y la rabia siempre va a estar presente en los ecosistemas: llano, sabana, montaña y zonas áridas. Esos animales silvestres son a la vez reservorio y transporte de aquellos que estén posiblemente contagiados y ser asintomáticos. Y siempre van a estar en contacto con nuestros animales caseros. En Venezuela y en países tropicales, tenemos una infinidad de depredadores, animales carnívoros, que al comer la carne de otros infectados por rabia, la van a contraer y por tanto pueden diseminarla. Por eso siempre se debe vacunar a los rebaños
Brucelosis y otras patologías
La brucelosis, también conocida como fiebre ondulante, es una enfermedad infecciosa causada por bacterias del género Brucella y se transmite por contacto con animales infectados o sus productos, como la leche, por lo que se puede afectar tanto a los rebaños donde se amamantan a sus crías o a seres humanos que consuman productos lácteos sin pasteurizar y al personal que labora en fincas, hatos, etc. En el caso de Venezuela, precisa el doctor Arce, es obligatoria la vacunación para hembras bovinas y búfalas mayores de tres meses y destinadas a la reproducción.
Indica que mientras la fiebre aftosa se ha demostrado que puede propagarse mediante el aire a un rango de 50 o 55 km, la brucelosis, que es una enfermedad bacteriana, se contagia por contacto con las secreciones reproductivas o por las secreciones vaginales.
Por ejemplo, si hay vacas que se han infectado, viene un toro, huele la vaca que está en celo y sencillamente se contagia. O llega también un individuo, un productor, la toca, tiene contacto con esas secreciones también y se contagia
En Venezuela, mediante la resolución 036, del Ministerio del Poder Popular para la Agricultura Productiva y Tierras, publicada en la Gaceta Oficial 41.249, el 3 de octubre de 2017, se creó el Programa Nacional de Vigilancia, Prevención, Control y Erradicación de la Brucelosis Bovina (Probruce), cuyo ente encargado es el Insai, a través de su dirección de Salud Animal.
En esta resolución se establece que la vacunación antibrucélica es obligatoria en todo el territorio nacional, para toda hembra bovina y bufalina entre los tres y ocho meses de edad, con vacunas registradas, aprobadas y/o permisadas por el Instituto Nacional de Salud Agrícola Integral (Insai), para el control de la Brucella abortus. La revacunación se considerará según el tipo de vacuna y las instrucciones del fabricante, mientras la inoculación en machos quedará a criterio epidemiológico del médico veterinario ejecutor del Programa.
Añade el experto que hay otras enfermedades no menos importantes que hacen vida en el país, como las llamadas clostridiales, de origen bacteriano y que son de difícil manejo. Dentro de ellas está la enfermedad de la pierna negra, también llamada gangrena gaseosa o carbunco sintomático, el edema maligno, tétano, etc., para las cuales también existen vacunas. A ello se suman las reproductivas, como la rinotraqueítis infecciosa bovina (IBR), la leptospira, entre otras. En el caso de la tuberculosis, no está permitida en Venezuela ninguna vacuna, sino que para ella solo se emplea un programa de control y erradicación agresivo de la enfermedad.
Si bien es de vital importancia mantener un esquema regular y monitoreado de vacunas, para ayudar a mantener un rebaño sano, concluye el experto que se debe avanzar en los mecanismos de control y prevención, a fin de realmente erradicar muchas de estas enfermedades, que tienen en algunos casos no solo un impacto en la producción de carne y lácteos sino también en la salud de la población, cuando se transmiten al ser humano.

