Aunque la edad avanzada de un can varía según su tamaño, según lo explica la doctora Almendra Terrero Rebrij, médico veterinaria, especialista en fisioterapia animal
Se considera que las razas pequeñas pueden vivir más, ya que su metabolismo es más lento, mientras que los de mayor tamaño alcanzan una vejez temprana
Sin embargo, lo importante es darle una alimentación con un alto valor proteico y de buena calidad desde cachorro, así como procurar que realice ejercicio y tenga una adecuada supervisión veterinaria, para que llegue a esta etapa de su vida lo más saludable posible.
Según indican expertos en el portal español de Purina
Cuando tu perro cumpla alrededor de siete años —un poco menos en las razas medianas y grandes (de cinco a seis años) y más en las razas pequeñas (en torno a los nueve años)— entra en una nueva fase de su vida y, a partir de entonces, se le suele considerar «sénior». Cuando llegue a esta edad, tendrás que ajustar su dieta para ayudarle
Observar a tu amigo de cuatro patas durante su desarrollo es esencial para ir adaptando tus atenciones, según sus requerimientos. Por ejemplo, si para un cachorro es necesario mantenerlo activo, hacer juegos interactivos para que drene esa energía vital que posee y así tenga un comportamiento más sereno dentro de casa, cuando ya son bastante mayores, si bien es ineludible mantener el ejercicio, este debe estar programado para durar menos horas.
Se debe cuidar que la ejercitación, por ejemplo, no empeore un cuadro de articulaciones desgastadas, así como es preciso garantizar una buena hidratación y buscar que el ambiente donde se pasee sea agradable en cuanto a temperatura e higiene, para evitar enfermedades o golpes de calor.
Tres elementos son básicos en esta etapa de la vida de tu perro: una alimentación balanceada y adaptada a su situación, proveer una atención veterinaria regular y procurar ejercicio moderado “acorde a la condición física y salud del animal”, hidratación y entorno seguro.
Comida de calidad
Las croquetas o comida concentrada que se proporcione al can o incluso si el veterinario le ha indicado una alimentación especial preparada por su tutor, este debe privilegiar las proteínas de calidad, que sean de fácil absorción, con menos calorías para prevenir la obesidad
Así como la fibra necesaria para ayudar el tránsito intestinal, y que a su vez sean de mayor palatabilidad, es decir más gustosas, ya que con frecuencia se pueden presentar inapetencias
Señala la experta.
Si venías alimentando a tu perro con una sola comida al día, es mejor que la dividas en dos para que no permanezca muchas horas con el estómago vacío, y esto también puede contribuir a que se disminuya el riesgo de la sarcopenia o pérdida de masa muscular. En caso de existir problemas renales, debes procurar aumentar la humedad en sus alimentos y que sean formulados especialmente para esta patología, de manera que tengan control de sodio y fósforo.
Igualmente, sobre todo en razas grandes, en las que el peso y altura puede expresarse en problemas de cadera, es esencial garantizar la ingesta de colágeno en la alimentación o suplementar con glucosamina, condroitina, “así como el aporte adecuado de vitaminas, minerales y aminoácidos”, siempre bajo la supervisión del especialista.
La dieta de tu perro debe ir acorde a la etapa de su vida, así que según la edad que tenga los requerimientos nutricionales serán diferentes. Es decir que si tu perro es senior puedes incorporar oxigenantes y suplementos que apoyen el sistema inmune y a nivel cognitivo
Sostiene la doctora Terrero Rebrij.
Para esta etapa de la vida, es necesario no solo acudir cuando se presentan problemas de salud o emergencias, sino que lo ideal es llevar a tu mascota para un control médico dos veces al año. Si el animal ha sufrido de inapetencia, presenta baja energía o cambios sutiles, como que no quiera salir a pasear o se enferma con frecuencia, pide a su veterinario que le practique una analítica sanguínea para descartar carencias que impacten sobre su salud.
El control veterinario también incluye la revisión de la dentadura, pues la pérdida de piezas dentales, inflamación o molestias en las encías, no solo pueden causarle mal humor sino también disminuir su apetito, a causa del dolor, “y también estár relacionado con problemas de salud más serios, donde puedan estar comprometidos otros órganos”. Lo conveniente es que le hayas practicado siempre el cepillado dental a tu mascota, así como las limpiezas ante la presencia de sarro, pero de no ser así, nunca es tarde para hacerlo y practicar las revisiones.
Los problemas de audición y visión son frecuentes en edades avanzadas, así que pide orientación para garantizar un entorno seguro y agradable a tu mascota. Las camas o lugares donde duerme deben ser cómodos y no estar altos, para que no se lastime al subir o bajar a ellos
De preferencia camas rectangulares tipo colchón. También es recomendable elevar en altura el agua y la comida a un nivel donde no tenga que bajar demasiado el cuello
Ejercitarse: la movilidad es esencial
Aunque ya no sea el mismo perro ágil de antes, que corría por los parques, buscaba su juguete preferido y te lo traía para irlo a buscar una y otra vez, igualmente necesita paseos regulares, en terrenos limpios y seguros, pero eso sí: no olvides llevarle agua para el camino y evita las horas más calurosas del día, para esta actividad debes tratar de que el animal no sufra ni un golpe de calor ni se enfrente a un clima demasiado frío.
Si tu querido amigo se resiste a caminar y reacciona con molestia cuando tratas de llevarlo de paseo, debes revisar sus uñas, cuidando de que no estén muy largas y le estén molestando sus almohadillas, que son la parte inferior acolchada de sus patas. Examínalas con frecuencia y toma medidas como: “mantenerlas hidratadas con bálsamos, vaselina, etc.; además, deben estar limpias, e incluso afeita los pelitos que se encuentran entre los dedos, con esto evitarás que se resbale si el piso está liso”. Recuerda que debes impedir que camine fuera de casa cuando las temperaturas son extremas, así impedirás que pise el asfalto caliente, el cual puede afectar esta zona del cuerpo tan susceptible a grietas, quemaduras y heridas.
Presta atención a la movilidad de tu perro y si observas comportamientos que puedan indicar problemas osteoarticulares, hoy día existen también veterinarios especialistas en el área de fisioterapia y rehabilitación tradicional, como explica la doctora Almendra Terrero Rebrij
La hidroterapia, ozonoterapia, terapia neural, masajes terapéuticos, flores de Bach, terapia del dolor y geriátrica, son otras alternativas que pueden dar un gran apoyo a tu mascota
Indica la experta, que se debe estar atentos a la
Biomecánica, esa forma natural de moverse, de caminar, de cómo descarga las masas, los pesos. Lo primero que vamos a detectar es la columna, que, de no estar recta, podemos descubrir una jorobita que se llama cifosis, una característica de cuando la mascota tiene dolor. También se puede notar cuando la cola no la levanta, que también puede revelar problemas de la columna. También cuando se resisten a hacer ejercicio, a caminar, puede ser también intolerancia por dolor. Las claudicaciones que se llaman cojeras son usualmente más evidentes, pero en algunos casos no se perciben. A veces, una cojera adelante, indica un problema en el cuello. Cuando veas alguna de estas características, de las más sutiles hasta las más graves, no dudes en llamar a tu veterinario de confianza
Arguye.
Precisa que los paseos, en esta etapa de su vida, deben ser más cortos, pero más seguidos, buscar rutas menos exigentes, que no tengan muchas subidas, bajadas, escaleras (preferir el piso natural como grama, tierra, arena), de manera que el impacto sobre las articulaciones ya no sean tan fuertes sobre el suelo. Añade que,
Si en ese espacio natural se encuentran raíces de árboles, es bueno llevar a tu mascota por allí, para estimular la coordinación y la parte cognitiva
La vejez, como afirma la doctora Terrero Rebrij, no es una enfermedad sino una parte de la vida de nuestros peludos, que debe ser tan acompañada con amorosa presencia como cuando eran cachorros.
@dra.mascota
Dra. Almendra Terrero. Médico veterinario. Fisioterapia

