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cómo contrarrestar la baja densidad energética de los pastos en porcinos y becerros de levante

Suplementación estratégica: cómo contrarrestar la baja densidad energética de los pastos en porcinos y becerros de levante

El levante se define como el momento que transcurre entre el destete y el período de ceba o primer servicio del animal para las hembras de cría. Pasa de la alimentación de la madre, a alimentos secos y es una etapa crucial para garantizar la salud del rebaño y su productividad.

Estrategias para porcinos en pastoreo

En el caso de los cerdos, ellos son monogástricos y no digieren eficientemente la fibra del pasto, por lo que este solo cubre una pequeña fracción de sus requerimientos energéticos. Aunque se les puede proveer de esta fuente de alimentación, siempre debe complementarse y nunca constituir la principal.

Según se indica en el portal de la FAO, para los cerdos en etapa de levante (entre 20-25 kg hasta los 50-60 kg), se pueden emplear como fuentes de proteínas “la harina de alfalfa y el gluten de maíz. Sin embargo, las mejores opciones son las harinas de pescado, carne, hueso o sangre, aunque la accesibilidad a estos productos es muy limitada. También funcionan pastas de oleaginosas como las de soja, algodón, ajonjolí, girasol y cártamo. Y se pueden emplear los desechos de cocina como papa, soja y maní”.

Este animal, añaden los especialistas del organismo citado, puede aprovechar la mayoría de los alimentos animales y vegetales que se le proporciona y recomiendan priorizar aquellos que se produzcan en la localidad. (Cartilla tecnológica 24 / “Alimentación del cerdo”. Food and Agriculture Organization, FAO).

No obstante, para compensar las deficiencias nutricionales y garantizar una buena ganancia de peso y calidad de la carne, es necesario incluir concentrados energéticos y proteicos en harina o pellets. Diariamente, suplementar con alimentos balanceados a base de maíz, sorgo o subproductos de molinería (nepe o pulitura de arroz) para cubrir el déficit de energía, que también incluyan fuentes proteicas que suministren un 16% a 18% sus necesidades.

Otras buenas opciones son las tortas de harina de soya, leguminosas forrajeras y desechos de panadería o lácteos como el suero, el cual, sin embargo, se debe administrar con moderación, para evitar diarreas.

También se deben añadir fuentes de lípidos (aceite vegetal o grasa animal) al alimento balanceado para elevar la densidad calórica de la ración en menor volumen. Y vitaminas y minerales, así como otros complementos como la sal común, enriquecida con minerales específicos para cerdos, o una premezcla mineral a su comida habitual.

Estrategias para becerros de levante (rumiantes)

A diferencia de los cerdos, los becerros poseen un rumen en desarrollo que les permite aprovechar la fibra proveniente de los pastos, pero la baja energía de éste limita la ganancia de peso óptima, por lo que igual su dieta en esta etapa debe suplementarse para obtener buenos resultados.

Aunque por las condiciones climáticas de Venezuela, y más en la temporada de lluvias, las pasturas típicas como la brachiaria o estrella son abundantes, estas poseen altos niveles de fibra lignificada y baja digestibilidad, lo que impide que el animal consuma la energía necesaria para alcanzar ganancias de peso adecuadas.

Por estas razones, se deben tomar medidas como:

Suplementación con energía de fácil fermentación: suministre fuentes de carbohidratos como melaza, maíz molido o afrecho de trigo para alimentar la microbiota del becerro y acelerar la digestión del pasto fibroso.

Uso de bloques multinutricionales o sales mineralizadas energizadas: coloque bloques que contengan urea, melaza y minerales a libre disposición. Esto estimula el consumo de pasto seco y mejora su aprovechamiento en el tracto digestivo del animal.

Suplementación proteico-energética (creep feeding): implemente un sistema de alimentación preferencial donde los becerros tengan acceso exclusivo a un concentrado con 16% a 18% de proteína y alta energía, evitando que los animales adultos se lo consuman. Para esto deberá colocar un corral especial que tenga una barrera física y así garantizar el uso exclusivo de esta suplementación para el levante.

Los animales deben tener también acceso suficiente a agua, condiciones sanitarias adecuadas, regularidad en la vacunación y revisión profesional por parte de los veterinarios de la finca. Un mal manejo en esta etapa se señala en el portal venezolano ganadero clabeganadera.com, incidirá en las ganancias de peso futuras, conversión alimenticia, edad al sacrificio, costos de producción y calidad de la canal.

Además de las estrategias señaladas, es necesario diseñar un calendario forrajero anual, mantener registros sanitarios y pesajes periódicos, introducir árboles nativos en las fincas para la sombra y regulación térmica y capacitar al personal en manejo de estrés, tanto para la temporada de sequía como la de lluvias.

Y agregan: “un mal levante nunca se recupera en la ceba. Por eso es considerado una de las fases críticas de la ganadería moderna”.

Por todas estas razones, tanto para cerdos, como para becerros en esta etapa, Agrotur distribuye alimentos de calidad, compuestos de minerales y vitaminas y la asesoría especializada para que tiendas y productores se abastezcan de buenos productos y protejan su inversión.